8 IV

Me importó la luna escondida en las nubes,
el sábado de noche,
mientras buscaban por ahí las explicaciones,

escuché tus canciones,
y después hui.


Te vi caer junto a la lluvia
delicadamente sobre todo,
mojando las manos,
el papel, la calle, tu bolso,
te mire caminando desde lejos,
con miedo de hablarte
haciendo un hueco
con fuego para preservar
esta alianza.

Quemado de poco,
escribiendo con carbonilla tu nombre,
abandonando el sueño aquel
de hacer el por sí mismo,
para darte un abrazo a la vuelta,
dejando librado al azar,
los libros, y entonces,el conocimiento...

Las canciones desesperadas. Por ejemplo.

Hacía con la tristeza
una figurilla de palo,
sin ojos, ni oído, ni boca.
Tímida. Callada y distante.
Hermosa. Locuaz.
Inteligente.
Y yo callado.

Me importó la luna,
porque quise dártela,
pero había nubes,
y la protegían.

La noche te cuidó.
Noche de Noviembre de 2012









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