las no promesas
Abrió la mano
dejando ver las mil comisuras
marcas de otras cuestiones
que nada tienen que ver
ni con nosotros,
ni conmigo,
ni con vos.
Quizás con Dios, sí,
con Dios,
pero no me van a entender
y ni a palos
me pongo goma;
Los disfrazaron de soldados
los cargaron en colectivos,
en aviones, en trenes
y se los llevaron a explotar
ahí dónde la soberanía
que es y era todo el lío
más rápido que las balas
los mató el viento,
el hambre o el frío.
Eran re guachines,
sabés,
tenían el barrio
de trinchera
todavía
y andaban,
desmenuzando cuestiones
peleando los de abajo
por los de arriba
y nadie sabe cuál fué
el costo de la ignominia
todavía
pero hago poesía
sin Perez Esquivel
ni un Cónsul
que pague por mi tinta;
insisto,
me mancho las manos de día
para que de noche escriban.
Y cuando mando el mensaje
la respuesta
viene a ordenar
este espíritu conocido
no se puede estar
por dentro
con lo de adentro
podrido.
Conecto con otras cosas
que te devuelvan las vidas
y asumo que en las distancias
se encierran la travesías
ir nadando
solo
con un miedo terrible
porque me da miedo nadar
sobre todo
de noche
cuando la promesa
no existe
y el amor
no vigila
nadie tiene la culpa
de que seas vos
y de que elijas
se hacen enjambres los verbos
y en esos verbos
las vidas.
Qué habrá sido
del soldado
que conoció
las Malvinas?

Comentarios
Publicar un comentario